lunes 29 de junio de 2009

Y AHORA... QUÉ ??? (HISTORIAS DE FAMILIA)

Estoy como perdido.

Vuelvo de una temporada de fuertes emociones y retos epidemiológicos, eso sin contar los sustos debidos a los virus verdes en México... y no estoy hablando de los A H1N1, sino de los de la Deselección Nacional!

Y quizás por ello, después de tener la adrenalina hasta el tope..., ahora me encuentro en un estado casi catatónico, en lo que a escribir se refiere.

[Por cierto, en un estudio realizado en una universidad de la Gran Bretaña (no recuerdo si fue Queen's College, luego se los investigo), descubrieron que, durante una aburrida exposición oral (en vivo o por medio de una grabación), las personas que hacían trazos o dibujos en una hoja pudieron recordar casi hasta un 30% más que quienes se mantuvieron inmóviles escuchando. ¿Qué les parece? De modo que esto me ayudaría a concentrarme para escribir si no fuera porque luego tendría que limpiar mis garabatos del monitor de la computadora, jejeje! Inténtenlo! A mí me ha funcionado durante los largos (y contradictorios) informes que daban sobre la influenza. Luego me cuentan) ].

Bueno, decía que en una de estas tardes de depresión post-parto, digo, post-casi-pandemia-de-influenza, decidimos ir al buen y viejo cinema a ver alguna película para levantar los ánimos alterados por la casi-pandemia, jejeje (por ejemplo, "Exterminio 1" y "Exterminio 2", "La noche de los muertos vivientes: reloaded", o ya de perdida "El año que vivimos en peligro en México", o "El fin de los tiempos, Reto Ciudad de México"). Obviamente, nadie quiso seguir mis deprimentes sugerencias, y entonces tuvimos que recetarnos una tal película denominada "Up, una aventura de altura".

Déjenme decirles que le voy a reclamar a Pixar y colaboradores haber hecho llorar un poquito a mi mamá... ¡Los muy... sentimentales! Es de esas películas para niños que hacen pensar más a los adultos (los niños siempre son más inteligentes, but of course!!).

Pero lo que uno no se espera son los primeros 10 minutos de la cinta, aproximadamente. ¡Caraxo, es todo un poema! Con tan solo unas escenas excelentemente secuenciadas y editadas, un poco de música para rememorar una época y las disolvencias en tonos sepia, nos relatan todo el corazón del personaje principal y por tanto, las motivaciones y causa de tan sin igual aventura.

De no ser que por antonomasia, los Caballitos con Cuerno son bastante estoicos, también me hubiera puesto a chillar (como lo hicieron disimuladamente, la mayoría de los que me rodeaban en el cine).

Entiendo las discretas lágrimas de mi madre. Después de todo, su historia se parecía a la que nos narraban en la pantalla. Déjenme explicarles...

Mi madre desciende directamente de la etnia mazahua, en el centro de México. Conoció a mi padre cuando cuidaba a mi abuela. La familia de mi padre (dicen que de "rancio abolengo", pero venida a menos económicamente) presumía de sus antecedentes españoles, italianos y alemanes.

De manera que, cuando al fallecer mi abuela mi desconsolado padre comenzó a platicar con la chica morena y seria que cuidó a su madre varios años hasta su final, supongo que para recordarla y sentirla aún cerca, surgió una curiosa historia de amor o cariño, que dio lugar a que poco después mi tío, el hermano mayor de mi padre, pidiera la mano de la asombrada muchachita que, después de unos momentos de vacilación, diría simplemente: "Bueno... ¡acepto!"

Evidentemente, la más rancia aristocracia familiar puso el grito en el cielo (¡Y MÁS ALLAAAÁ!, como diría Buzz Lightyear... perdón, es que me quedé con las películas de Pixar en mente. Continuamos).

El día de la boda, solamente acudió mi tío, el hermano mayor de mi padre. Y obviamente, los novios. Y algunos testigos. Ahhh! Y el sacerdote. Y sus acólitos??? Ya no me acuerdo. Comprenderán que los Caballitos con Cuerno también tienen sus límites, OK?? (Sobre todo, cuando creo que aún no han nacido, jijiji).

Y así, durante el resto de sus vidas, tuvieron que padecer el rechazo de familiares y amigos, hasta que los hijos crecimos y pudimos tener un poco más de independencia, porque nuestras infancias también fueron medio "inhóspitas", jejeje. Me vuelvo a explicar:

¿No les llegó a pasar, camaradas cibernáuticos, que no quisieran saber nada de las fiestas "infantiles" de la familia, porque eran un verdadero "thriller" para ustedes??

Sí, ya saben:
- "No te pongas a correr y vayas a tirar a tu primo Jaimito!!" (y el tal "Jaimito" era un pelagartón 5 años mayor que yo, caraxo!!) o
- "NO te vayas a acabar TODO el pastel en tu plato, es de mala educación, van a pensar que estas muerto de hambre o nunca has comido pastel en tu vida!!" (Y la verdad sí, ¡casi nunca comíamos pastel, y qué!, yomi, yomi, jajaja!!) o el clásico:
- "No juegues fútbol, recuerda que ESE pantalón que traes es el de la escuela (y por tanto, el que era más o menos presentable, jijiji)."

Como uno de niño era más aventurero, al final no faltaban las ominosas amenazas: "¡¡Vas a ver con tu mamá!!!"A esas fiestas "familiares" nos llevaba nuestra tía: a mi mamá casi NO la invitaban, por evidentes razones. Y como éramos los más (y únicos) morenitos del grupo, curiosamente casi siempre quedábamos al final de las filas para repartir:

1) el pastelote de chocolate (nos tocaba la parte de la "¡¡mordida, mordida, mordidaaa!!");

2) las gelatinitas (y a veces no alcanzábamos, por estar buscando la parte comestible del pastel entre todo el merengue, jejeje!!);

3) las cajitas de regalo con los dulcecitos (y ya no alcanzábamos monito de luchador, juar, juar!!);

4) cascarones de huevo con harina y confetti, es decir, papel picado (y nos quedábamos como el
Gral. Anaya: si tuviéramos más huevos, ustedes no estarían aquí ganándonos!!!... o algo así. Y no fue albur, jajaja!!).

5) y del payaso y las piñatas ya ni hablo: nunca nos tocaba pasar. Éjele, que ni queríamos dar de palos al payaso ni patear a la piñata... ¿o era al revés?

En fin, no guardo rencores. Gracias a estas actitudes, formamos el primer comando secreto infantil C.H.A.F.A.S., es decir: Comando Heroico de Avanzada y Facilitación de Alimentos de Sobras. Así como años después nos plagiarían la idea Rico, Kowalski, Cabo y Skipper (o sea, los Pingüinos de Madagascar), así mis hermanas, mi hermano y yo hacíamos arriesgadas y peligrosas incursiones hacia los finísimos comedores repletos de viandas, en misiones cuidadosamente planificadas para extraer las golosinas y lo que dejaran sobre las mesas (Los comandos S.E.A.L.?? Los S.W.A.T.?? Los comandos Spetsnaz soviéticos?? El 007?? N'ombre, esos eran niñitos lloriqueantes en comparación, caraxo!!!).

Nos escurríamos por debajo de las mesas y sillas. Nos avisábamos por señas y sonidos clave. Y cuando se escuchaba la señal A1 ("chiflido tipo olla expréss"), era tiempo de que una mano misteriosa saliera de abajo de la mesa y tomara el plato donde habían dejado pastelitos sin tocar, botana a medias o hasta un precioso pedazo de pastel a medio comer, faltaba más!! Luego, con la señal R3 ("ladrido de Fox Terrier"), el osado agente inflitrado en la cocina o comedor salía más raudo que veloz hacia el C.U.L ... ¡ay, no, perdón!, decía, hacia el C.U.C.O. (Centro Único de Coordinación de Operaciones).

Allí se reportaban los resultados de las arriesgadas misiones: un platito lleno de riquísimas galletas que se habían ensuciado de algo negro y amargoso. Se lo quitábamos y nos las comíamos con singular alegría (luego nos preguntaron que quién había tirado "el caviar" a la basura, jojojo!! Igual y nos sabía muy feo entonces). Había refrescos que servían y nadie se tomaba: ¡Qué felicidad! Nos repartíamos el botín de manera lo más justa posible, no como los insignes políticos de un partido mexicano cuyo nombre no diré, por elemental discreción para con los lectores extranjeros, (Para no dar pistas de su nombre, sólo diré que sus iniciales son P.R.D.).

En fin, todo marchó de maravilla, hasta que un aciago día, obtuvimos en una temeraria incursión, hasta donde ningún humano había llegado jamás (claro que sí, Sr. Spock!!) toda una bandeja con cacahuates, papitas fritas y 3 vasos 3 grandes y alargados, llenos de refresco "Coca-Cola"... o al menos eso creímos. Tenía un sabor medio penetrante, pero, al fin "guzgos escuincles" (traduccion para otros lares donde el español aún se hable como era antes: guzgo=gusgo=goloso), nos "empujamos" los refrescos hasta el fondo.

Horas después, despertamos mareados, con vómitos y dolor de cabeza. Adivinaron: esas cosas líquidas eran sendas "Cubas Libres" bien cargadas, con lo cual se me quitaron las ganas para siempre de volver a los alcohólicos caminos del despapaye y el jolgorio, así como a ver con buenos ojos al inefable Comandante Fidel. ¡Qué dolor!

Mi padre murió tiempo después. Era tan buena gente que, por empujar a un niño que cruzaba la calle junto a él, ese méndigo auto zigzageante lo alcanzó a golpear. Y aunque el accidente no lo mató, las posteriores complicaciones, del todo infantiles, casi negligentes, fueron las que se lo llevaron antes de tiempo. Alguna vez hablé de ello AQUÍ, en este mismo blog, de modo que no los aburriré con más detalles.

Sí, la historia de mis padres pareciera de telenovela, pero con un final muy distinto a los de los cuentos de hadas. Sin embargo, quizás gracias a ello, fue que surgieron los Caballitos con Cuerno. Veo a mis primos (los que quedan) y sus familias y veo con tristeza que la maldición de Merlín les alcanzó. Les aclaro: cuenta una leyenda que, a una pregunta de un noble acerca de la educación de sus hijos, el legendario mago sólo contestó con un tríptico:

De pordiosero a obrero,
hijo de obrero, caballero;
nieto de obrero, pordiosero.

Y así, de algún modo, casi todos mis familiares por la vía paterna se han extinguido: acabaron sus fortunas a lo tonto, algunos se mataron en accidentes estúpidos (probando la potente motocicleta nueva, en arrancones para impresionar a la rubia italiana, por impresionar a las chicas del antro y jugar con fuego, etc.) Los que quedaron se marcharon a Estados Unidos en busca de los "amigos" de la familia, cuando eran influyentes... y desaparecieron. Ya no sabemos más de ellos desde hace años.

Nomás quedamos nosotros. Y nuestros pocos Avarim (Unicornios pequeños, según la leyenda). Una hermana se dedicó a labores altruistas, casi de misionera. Mi hermano... esa será otra historia. De modo que los Caballitos con Cuerno nos vamos extinguiendo también, jejeje.


Y... ya vieron todo el rollo que salió. Y yo que pensaba que no tenía qué contarles. Espero me disculpen por esta despistada confesión personal, pero...

Después de todo, creo que somos amigos, ¿no? Y a los amigos se les abre el corazón... y la memoria, y el bochorno, y las anécdotas, y en resumen, la vida. ¿O no?

(Y luego lo andan cajeteando, bueno, ruborizando a uno, cuando nos lo recuerdan y se ríen de nuestras desgracias infantiles, ¿no? Bueno, es parte del riesgo de abrir el corazón, vale pues).

Me despido antes de comenzar a contar cuando las escaramuzas en Centroamérica, o las explosiones en San Juanico o el correteadero en el Amazonas... juar, juar, esto ya parece el canal de "NatGeo", pero en comedia!!!

Cuídense mucho, y prometo no volver a hacerlos bostezar demasiado. Por lo menos, ya nos conocemos un poco mejor... espero.

Rogando porque no balconeen algún día a los Cornúpetas Potros de mi extinta Familia, se despide deseándoles un Luminoso Día,

el íntimamente extinto Unicornio...

miércoles 22 de abril de 2009

Regresamos... en el Día de la Tierra

¿Qué creen?

Ya vuelvo, todo cabizbundo y meditabajo...

¡No!... Quise decir cabizbajo y meditabundo. Durante este último año buscamos a los antiguos miembros de la "Cofradía de los Unicornios", y creo que los he perdido. Eso me da, obviamente, mucha tristeza, pero no demasiada, porque sé que será motivo de mayor regocijo, cuando al fin los encuentre.

Como le atribuyen al buen rey (por sabio, no por político) Alfonso X de Castilla, sólo queríamos, al abrigo de una noche con luna llena,

"Quemar viejos leños,
beber viejos vinos,
leer viejos libros,

tener viejos amigos."


Y, pues, fíjense en la ironía: en esa búsqueda me encontré con algunos de los mejores enemigos que he tenido: gente valiosa, inteligente, decidida, que me honra con su punto de vista opuesto y bien firme, con lo cual tengo que mejorar mis argumentos, acciones y defensas, si es que quiero superarlos. Creo que seríamos excelentes amigos de no ser que tenemos algunas "serias diferencias" de opinión, jejeje.

Uno de ellos es un aguerrido ingeniero, que plantea que todos nuestros males (como mexicanos) es que estamos demasiado consentidos (completamente de acuerdo), que somos unos irresponsables que dejamos nuestro destino en manos de mami o papi (o mami iglesia y papi gobierno, en el caso más extremo) o de nuestro azteca y tragicómico y heroico (?) destino (¿algo de acuerdo? mmhhhh!)... y que la solución es volver a tener mano dura para meter al orden a estos adoradores del Santo, la Parca y la Selección (y la mexicana alegría, ¡salud!), siguiendo el ejemplo de la reconstrucción nazi de Alemania después de la Primera Guerra Mundial, por ejemplo: ¡a trabajar a fuerza, hijos de su... qué barbaridad! (nooo, en desacuerdo!).

De modo que, terminada la búsqueda, tendré que conformarme con esos diálogos amenos con mi némesis, mi hermano, mi alter-ego: el Dragón. Ya estará de invitado por acá, porque, para variar, opina que estos espacios cibernéticos sólo sirven SI HACEN PENSAR A LA GENTE... aunque sea a cachetadas!!!

Es la historia de siempre: la eterna Batalla por la Tierra, entre una visión del progreso y otra de la evolución, de las personas. Lo puramente material (económico) contra lo únicamente idealista (humano). Los intereses egoístas contra la supervivencia y la compasión.

Y cuando digo "Batalla por la Tierra", NO me refiero al super-bodrio de película basada en la obra del tal L. Ron Hubbard (sí, el mismo de la "Dianética" y fundador de la "Iglesia de la Cienciología (??!!)", no frieguen), "Battlefield Earth". Para más señas, en ella actuaban John Travolta (que también la co-producía, como buen seguidor de esa "Iglesia", y el buen Forest Whitaker.
Perdón, ya me proyecté...


...decía, la Batalla por la Tierra a la que me refiero es a la que se libra en muchas partes del mundo contra la corrupción, la impunidad, el saqueo, la ignorancia, la abulia y la irresponsabilidad, que ocasionan se destruya el único hábitat conocido que tenemos disponible: el planeta Tierra.

Hoy es el Día de la Tierra. La vieja y buena Madre Tierra. Y aunque no lo queramos, o no deseemos pensar en ello, deberíamos "festejarla" como hacemos con nuestras madres biológicas (con algo que les haga saber que las queremos, no cargándoles más de trabajo: llevándole su "licuadora" de regalo, pero para que haga malteadas para tooodaaaa la familia, dejando que sus "nietecillos" (¡fieras sin domar, diría yo!) destrocen su casa y retirándonos tarde para que ellas se desvelen levantando el desastre que dejamos. Y luego se preguntan "¿por qué mi mamá ya no quiere que la visitemos en 'su día'? ¡Se ve que ya no nos quiere!").

Y aunque estaría difícil llevar al restaurante "Sangron's" a todo el planeta (digo, festejar sin exagerar, ¿no?), sí se pueden efectuar acciones para que "mami Tierra se sienta mejor":

- Apaguen aparatos que no estén utilizando. Caramba, el hecho de dejar encendido el XBOX no implica que al regresar esté "calientito" para eliminar a los Locust o Nazis o zombies en cuestión.

- Bañarnos con menos tiempo de exposición al agua. Hombre, si no se trata de que el agua nos disuelva las "lonjas", "arrugas" y hasta el acné, además de dejarnos con la tez más blanca que la de Michael Jackson... (!)...
OK, olviden esto último. Y aunque las viviendas actuales no permiten la legendaria tina para quedarse remojando como emperador romano antes del suicidio (¡o tienes tina, o espacio para el coche!), tratemos de no estar bajo la regadera más de 5 o 7 minutos, por favor!!


- Sí, ya sé que "la culpa la tiene el gobierno" (cosa que no es del todo cierta: la culpa la tiene uno por votar por el hijo putativo del "Rayito de la Esperanza", y ahora que se receta playotas y pistototas de hielo con el consiguiente gasto de agua, vemos por qué no alcanza para las "pipas gratuitas" en colonias que se mueren de sed... y sin dinero). Pero no le echemos más mugre al asunto y no tiremos nuestra basura plástica en las calles. Luego que por qué inundan nuestras colonias y viviendas, caray.

- Y si tienen una firulilla, o marmaja, o feria, o pachocha (uupppss, esto se oyó muy feo!), bueno: dinero, pues... adquieran "focos ahorradores". Son más caros que los normales, pero les duran hasta 10 veces más y gastan hasta ¡80% menos energía! Hagan cuentas: lo barato sale más caro.

Nótese en la foto dónde existe el mayor gasto de energía luminosa (aparte de las superficies terrestres más reflectoras, como las cubiertas por hielo)

-Finalmente, pero NO por último (luego le seguimos): justamente a las mamitas nuevas, por el amor de Dios, sabemos que están orgullosas de todo lo que tiene que ver con sus niñ@s, pero no por ello nos quieran dejar de recuerdo, por todas partes, ESOS PAÑALITOS con "figuritas de Disney"... menos donde deberían ponerlos. El material del que se fabrican está entre los más agresivos al ambiente (y más con su "relleno cremoso", jeje, no la amuelen!). ¿Querían duración, eehhh? Pues por desgracia, estos "útiles" inventos para el chamaquerío, nomás tardan ¡hasta 500 años en degradarse! ¿Se imaginan que la casa de sus queridos tataranietos se inunde y queden en peligro bajo las aguas negras bloqueadas por los "pañalitos" de su abuelito??!!

Luego les cuento de las osadas y horripilantes aventuras ecológicas de los últimos Caballitos con Cuerno, en lugares donde ni se imaginarían que aparecería una de estas "bombas de tiempo pañaleriles". Solo les pido que pensemos un poquito más en lo que nos rodea (incluyendo futuros familiares y seres queridos) y un poquito menos en nuestra abúlica comodidad (que aparte, nos está matando por sedentarios, vive Dios!).

Este post estuvo medio alarmista. Corrijo: ¡Estuvo total y absolutamente insidioso, agorero y pesimista, qué! Pero después de ver los "tazos" de "Sabri-chas" atravesados en los cuellos de los polluelos, y los optimistas "tapipesos" de la "Droga-Cola" en los intestinos de las pobres aves...

...en serio que sí da tristeza, e impotencia... y coraje!! (¡qué mala suerte! ¡La promoción de tapipesos ya terminó!... OK, OK, fue un pésimo chiste... perdón).

Espero ofrecerles un mejor tema la próxima vez. No es un regaño, sino una reflexión. Ténganme paciencia, que estoy deprimido. Me quedé sin compañeros (y además, me debían como chorrocientos libros, caray!!).

Con un saludo ecológicamente afectuoso, les desea un buen (y "verde") día

el sustentablemente deprimido Unicornio...
Publicar entrada

P.D. Pero sólo por hoy, sólo por hoy...

lunes 12 de enero de 2009

La Navidad que pudo Cambiar la Guerra: Alejandría, 1941.

“Madre querida:
Cuando leas estas líneas, yo estaré muerto. Me ofrecí como voluntario para una peligrosa misión que fracasó...”.
Este era el inicio de la primera de tres cartas escritas por el capitán de corbeta de la armada italiana, Luigi Durand de la Penne, dos semanas antes del día de Navidad de 1941. La segunda anunciaba el éxito de la misión, y la tercera comunicaba que había caído prisionero de guerra. Al terminar la misión, alguna de esas cartas se remitiría a su destino.
De la Penne, junto con otros cinco compañeros, estaba a punto de lanzarse a una de las empresas más aventuradas en los anales bélicos: iba a dirigir un desigual desafío al poderío naval británico concentrado en Alejandría, enfrentando hombres de 70 kilos a acorazados de 32000 toneladas y estaba destinado a conquistar una victoria memorable y la admiración de sus adversarios. Winston Churchill diría de su hazaña: "Un ejemplo impresionante y de valor e ingenio sin igual".

La misión encomendada a De la Penne consistía en echar a pique los navíos principales de la fuerza marítima inglesa del Mediterráneo en un momento histórico crítico. Los ingleses acababan de perder un acorazado y un portaaviones a manos de los submarinos enemigos. Los dos acorazados que les quedaban en el Mediterráneo se habían puesto al abrigo de la rada de Alejandría. De la Penne y los voluntarios que le acompañaban debían introducirse a la rada viajando montados a horcajadas en submarinos-miniatura, llamados "marranos", y atacar allí a los navíos de guerra.














A la izquierda, el Capitán y Marqués Luigi Durand De la Penne. A la derecha, uno de los minisubmarinos personales ("marranos") usados en la "Misión Alejandría".

Cada "marrano" tenía 6,5 metros de largo y 50 centímetros de diámetro. Los impulsaban motores eléctricos silenciosos que les daban una velocidad de dos a tres millas por hora y un radio de acción de 10 millas, y llevaban una carga desmontable de 300 kilos de explosivos. Una vez en la rada, los tres equipos de dos hombres debían fijar las cargas de explosivos a los cascos de los buques y tratar de escapar.
Las probabilidades que tenían de volver con vida eran escasas. De la Penne y sus hombres tuvieron que hacer testamento y preparar los equipajes con sus cosas para que los enviasen a sus familias si no regresaban. Ninguno de los componentes del grupo debía ser casado, pero a De la Penne no le seducía la idea de "dejar este mundo sin un sucesor", así que, en secreto, contrajo matrimonio con Valeria Butti, bella hija de una distinguida familia genovesa. Luego, se reincorporó para su misión.

El 18 de diciembre los tres equipos estaban ya a bordo del submarino "Sciré", que descansaba en el lecho del mar frente a la rada de Alejandría. Los últimos informes del servicio secreto confirmaban que en el puerto se hallaban los acorazados "Valiant" y "Queen Elizabeth". De la Penne y el contramaestre Emilio Bianchi, que formaba pareja con él, se encargarían del "Valiant", mientras que el capitán de corbeta Antonio Marceglia con Spartaco Schergat, se ocuparían del "Queen Elizabeth".


Contramaestre Emilio Bianchi y su objetivo, el "HMS Valiant".



















Izquierda, Antonio Marceglia con Spartaco Schergat a la derecha. Abajo, el "HMS Queen Elizabeth".










El capitán de corbeta Vincenzo Martellota y Mario Marino, atacarían un petrolero naval de 16,000 toneladas y después desparramarían bombas incendiarias flotantes con la esperanza de que el petróleo del buque tanque prendiera fuego a toda la rada. Una vez terminada su tarea, las tres parejas ganarían a nado tierra firme y robarían un barco pesquero para ir a encontrarse el día 24 de diciembre con un sumergible italiano.













A la izquierda, Vincenzo Martellota y Mario Marino, a la derecha, integrantes del intrépido comando italiano de la Rada de Alejandría, antecesores de los comandos marinos SEAL.

(Como pueden apreciar, la realidad supera la fantasía, sólo que sin "chicas Bond", puros "muchachos Bond", jejeje).

Cerca de las 2100 horas, las tres parejas navegaron lentamente hacia el faro de Ras El Tin, a 1.5 km de distancia. Había que sincronizar las espoletas de acción retardada, que debían hacer explosión a las 0555 de la madrugada contra el buque petrolero, a las 0605 contra el "Valiant"; y a las 0615 contra el "Queen Elizabeth". Los atacantes todavía tenían tiempo para comer..., quizá su última comida. De unos receptáculos impermeables sacaron pollo frío, pan y pequeñas botellas de champaña. (El estilo ante todo, al fin caballeros).

En el momento de aproximarse a la red de acero que protegía la boca de la rada, De la Penne meditaba sobre lo que convenía hacer. Entonces, el faro y el puerto se iluminaron repentinamente. ¡Llegaban unos barcos! Y apenas se abrió la red para darles paso, entre las sombras aparecieron tres destructores y los tres "marranos" los siguieron dando bandazos en su estela.

El mejor lugar para colocar los explosivos era debajo de la torre número 1. Para comprobar la posición, De la Penne subió a la superficie, desenrollando una bobina de alambre que le guiaría de nuevo al "marrano" en su descenso. Cuando volvió a las tinieblas del fondo del mar, el motor de la pequeña embarcación no arrancaba. Al sospechar que el alambre pudiera haberse enredado en la hélice, se volvió hacia donde estaba Bianchi para hacerle señas de que lo desenredara. Pero Bianchi había desaparecido. De la Penne tuvo que trabajar... solo.

La carga explosiva estaba todavía a 30 metros de la posición debida. Trabajando con las ateridas manos desnudas, De la Penne empezó a arrastrar centímetro a centímetro aquella carga de 300 kilos sobre el fondo lodoso. Al cabo de casi una hora de esfuerzos, la carga quedó por fin en la posición debida, pero De la Penne estaba demasiado exhausto para fijarla al casco. Sin embargo, como el explosivo reposaba en el fondo a sólo 1.5 m del buque, tenía la seguridad de que cumpliría su misión. Eran las 0300 de la madrugada. Faltaban otras tres horas para la explosión.
A punto del desmayo, subió a flote, pero no sin causar un leve chapoteo. Este fue visto por el vigía de cubierta del "Valiant", que le iluminó con un reflector. Hubo disparos y, viendo cerca una boya, De la Penne nadó hasta ella en busca de protección. ¡Detrás estaba Bianchi! El equipo de respiración le había fallado y casi había perdido el conocimiento; subió a flote, volvió en sí en la superficie y nadó hasta la boya.


Pronto llegó un bote que hizo prisioneros a los dos italianos y los llevó a bordo del "Valiant". A las 0330 de la madrugada los interrogó en el castillo de popa el segundo de a bordo. Aparte de declarar sus grados y números correspondientes, ambos prisioneros se negaron a divulgar información alguna. Los separaron, y De la Penne fue encerrado en un compartimiento de la bodega del "Valiant", ¡casi directamente sobre los explosivos! Reanimado con un vaso de ron y cigarrillos que le dio un marino compasivo, De la Penne fue contando los minutos: las 5:30, las 5:40... ¿Pensaría en su familia, en sus camaradas, en su fin? Sabía que al explotar la carga el podría morir. Difícil situación para cualquier hombre...

De pronto, se oyó un rumor sordo en la lejanía. ¡Martellota y su compañero habían volado el buque petrolero! La explosión le había arrancado toda la popa, y además había averiado un destructor fondeado a su costado, pero las bombas incendiarias no produjeron el resultado previsto. Eran ya las 5:54... , faltaban sólo 11 minutos.

En estos momentos, muchas cosas debían estar pasando por la mente de nuestro personaje. ¿Qué hubieran pensado o hecho ustedes, camaradas de la Red? Supongo que podríamos haber simulado saber algo importante, y pedir que nos trasladaran a tierra firme. O por lo menos, pedir un café "antes de confesar", pero en cualquiera de los casos, lejos de donde él sabía "volaría" el buque y sus tripulantes. ¿O no?

Supongo que es así como nacen las Leyendas:

Faltando unos minutos para la explosión, De la Penne comenzó a golpear con insistencia a la puerta de su celda, pidiendo que le llevaran inmediatamente ante el comandante del acorazado, el capitán de navío Charles Morgan. Había tomado una decisión que lo honraría en los anales de la Guerra del Mediterráneo...

-Su buque va a volar en 10 minutos -previno al capitán británico-. NO QUIERO MATAR gente innecesariamente, así que le recomiendo que reúna a toda su tripulación sobre cubierta sin perder tiempo.
-¿Dónde ha colocado el explosivo? -preguntó Morgan-. Si se niega a decírmelo, tendré que enviarle otra vez a la bodega.
PERO De la Penne SE NEGÓ A REVELARLO. Si Morgan hubiera llegado a saber que la carga estaba suelta en el fondo del mar, sacaría al "Valiant" instantáneamente de allí y lo alejaría del peligro.


De modo que, mientras le llevaban otra vez a su celda y el sistema de altavoces del acorazado ordenaba que todos los tripulantes subieran rápidamente a cubierta, De la Penne mantenía los ojos fijos en su reloj. Era muy probable que los minutos que iban pasando fueran también los últimos de su vida. ¿Habría dispuesto bien la espoleta retardada? Lo peor es que en la oscuridad era imposible ajustarla al segundo exacto.

La explosión se produjo a las 6:06. El "Valiant" se estremeció y se llenó de humo. De la Penne salió despedido a través de la celda y perdió momentáneamente el sentido. Cuando lo recobró, vio que la explosión había arrancado la puerta. Subió a cubierta sin llamar la atención y observó fijamente al "Queen Elizabeth", que se hallaba próximo. A las 6:15 hubo una atronadora explosión. Marceglia había colocado la carga justamente debajo de la sala de máquinas del "Queen Elizabeth", de cuyas chimeneas brotó un surtidor de aceite que cayó sobre el puente y sobre el "Valiant". Como el mar tenía allí poco calado, los tres navíos tocaron fondo, pero se mantuvieron derechos.

En aquel momento, damas y caballeros, la armada italiana era la DUEÑA ABSOLUTA del Mediterráneo y, con la protección de sus cruceros, no tenía ningún problema para abastecer a las tropas alemanas e italianas del norte de África. ¡La Victoria parecía inclinarse, al fin, a favor de Italia y su aliada, Alemania, gracias al heroísmo de estos hombres!

Sin embargo, los cruceros nunca se aventuraron a salir..., por una increíble, inaudita y torpe razón. Las fotografías de reconocimiento aéreo tomadas al día siguiente fueron interpretadas acertadamente por los especialistas del servicio secreto italiano: el "Valiant" escoraba a babor; el "Queen Elizabeth" estaba hundido de proa; claramente se veía que estaban seriamente averiados.

¡Pero Mussolini sabía más que nadie! Afirmó que los buques no habían sufrido daño alguno. Aunque se trató de convencerlo de lo que esto implicaba, sus decisiones eran indiscutibles. Así, la flota italiana permaneció en puerto y desperdició una de las mayores ventajas que jamás habría tenido. Nunca más podría recuperarse de este fiasco. ¿La guerra hubiese tomado otro curso? Eso jamás lo sabremos.

Los ingleses hicieron cuanto les fue posible por dar visos de verdad al increíble desatino de Mussolini. Mientras bajo la superficie del mar se hacía una frenética labor de reparación de las vías de agua de 12 metros abiertas en los cascos de ambos navíos, encima de ella reinaba la calma. Los dos buques se las arreglaron para mantener el fuego en sus calderas, mientras que en cubierta se celebraban conciertos y recepciones. Todavía habría de transcurrir más de un año antes de que ninguno de los dos estuviera en disposición de volver a entrar en acción.

Los seis comandos italianos cayeron prisioneros. De la Penne fue enviado al Cairo y de allí a Palestina, desde donde logró escapar a Siria. Capturado nuevamente, se le puso a bordo de un buque que se dirigía a la India. Indomable, volvió a fugarse en la India, y una vez más se le capturó.

Hay hombres que nacieron para la Acción: poco después de hacer Italia la paz con los aliados en 1943, De la Penne fue repatriado y de inmediato se dio cuenta que había que frustrar los planes de los alemanes en retirada para obstruir el puerto de La Spezia. En compañía de otros voluntarios, y repitiendo la hazaña de Alejandría, se introdujo sigilosamente en la rada y echó a pique, antes de que pudieran sacarlos hasta la boca del puerto, los buques con que los alemanes pensaban obstruirlo.

Al fin, terminada la II Guerra Mundial, un día de 1945 se celebró una ceremonia extraordinaria. El príncipe heredero Humberto de Italia se disponía a otorgar la "Medaglia d'Oro", la más elevada condecoración de su país, a De la Penne y sus compañeros. Entre los invitados a la ceremonia se encontraba, como ironía del destino, el en ese entonces Vicealmirante Sir Charles Morgan, jefe de las fuerzas navales británicas del Mediterráneo: sí, aquél antiguo comandante del "Valiant". Gracias al aviso dado por De la Penne no se había perdido NI UNA SOLA VIDA entre la tripulación de los 1,700 hombres del "Valiant".

En el momento más emotivo de la ceremonia, el príncipe Humberto, después de una breve pausa, sonrió, y caballerosamente se volvió a Sir Charles Morgan e, invitándolo a sustituirlo en su puesto, le dijo:

-Almirante, creo que le corresponde a usted condecorar a este caballero.


De izquierda a derecha: Luigi Durand De la Penne, la presea "Medaglia d'Oro" y el Destructor (Cazatorpedero) Serie "Durand De la Penne".
El "Ammiraglio di Squadra" (Vice-Almirante) Luigi Durand De la Penne (1914-1992) se despidió de este Mundo en Genoa, Italia, donde también nació, un día cercano al de hoy, el 17 de Enero de 1992. En su honor, y el de toda la Armada Italiana, que dió Hombres de esta Naturaleza, se denominó a su moderna Clase de Destructores Navales como la "Serie Durand De La Penne", cuyos representantes actuales son la nave insignia "Luigi Durand De la Penne" (D560) y la "Francesco Mimbelli" (D561).

Y ahora, ¿qué les puedo decir? Sólo que tal vez, tal vez, en los peores momentos de nuestra(s) Historia(s), existen personas que sacan lo mejor de nuestra especie... y a pesar de nuestro pesimismo, nos enorgullecen.

¿Nos leemos la próxima? Será un honor para mí.

Con un cariñoso saludo mediterráneo, se despide de ustedes,

El Marítimo Unicornio...

jueves 8 de enero de 2009

Preámbulo al Capítulo Segundo y un Abrazo para Año Nuevo...

Estimados compañeros de la Red:

Estoy de regreso, después de una de "esas" comisiones de "urgencia". Ustedes sabrán: en un país caótico, se tratan de arreglar los problemas que debían haberse previsto y solucionado fácilmente, cuando ya casi no tienen solución. Y entonces tienen que mandar grupos "tácticos" de emergencia para tratar de arreglar la situación.

Y entre estas labores, hay una que me llena sobremanera: atender y convivir con los peques, y ver que en cada niñ@ que nos rodea, tenemos la Esperanza de que las peores cosas puedan arreglarse, si los educamos y guiamos bien.

Hace unos días, acabando de repartir atolito y chocolate caliente, no faltó el chismoso que les orilló a que solicitaran una historia de parte del anónimo Caballito con Cuerno. Obviamente, elegí dos: un cuento de Isaac Asimov abreviado (que les relataré acá también) y la clásica narración del "Cuarto Rey Mago".

Al terminar, algunos niños, los mayores, me preguntaron: "entonces, ¿no vale la pena ser bueno, si hasta que uno se muere tiene su recompensa?". A ver, camaradas de la red: ¡¡¡échense ese trompo a la uña!!!

Recordé entonces el ambiente de pesimismo y amargura de estos últimos días, y el entorno de "miedo a la crisis" que nos han inyectado los medios, en general. Y sólo puedo decir que les respondí con la Antigua Filosofía de los Unicornios. Es algo extensa para un breve comentario, pero en resumidas cuentas, fue una síntesis de nuestro Credo (algo ya mencionado en el post "
Qué es el Unicornio"y el anterior a este, que pueden curiosear AQUÍ).

Les dije lo que todo Unicornito sabe muy bien: el Mundo es, por estructura y construcción básicas, INJUSTO. Lo que es justo para el gato y sus mininos, es INJUSTO para el ratón y los pajarillos. Lo que es justísimo para el cervatillo es INJUSTO para los leones y sus cachorros. Lo que es "justo" para el cauce de un río y sus habitantes, es INJUSTO para los humanos que son arrastrados por inundaciones y deslaves.

Pero solamente vuestra Especie, los Seres Humanos, pueden (si quieren y se lo proponen) CAMBIAR eso. Y esa es su Misión: aprender en este enorme campo de prácticas que es el Mundo, y crecer con cada nuevo conocimiento.

¿Dije Misión? No, debí decir PRIVILEGIO. Somos quizás la Única Especie que puede modificar, alterar y reconstruir su entorno, para Bien o para Mal. Es decisión nuestra. Y si decidimos NO HACER NADA, ni por nosotros mismos, mas que sentarnos a lloriquear o lamentarnos porque "Dios nos abandonó" o porque "el gobierno no nos da lo que es "justo" (???)... pues también es UNA decisión... y tendremos que afrontar las consecuencias de ESAS decisiones.

Claro, esto fue algo abreviado. Y con ejemplos y quizás palabras más sencillas. Pero fue una noche inolvidable, que terminó con una partidita de fútbol callejero nocturno, y un montón de lodo hasta en las orejas, jejeje!

Ahora mismo, que veo a mi alrededor el desencanto en muchos rostros y palabras, y las críticas a las historias que describen eventos de esperanza en nosotros y nuestras acciones, creo que debemos volver al estoicismo y fe de los Antiguos. Todos lo tenemos dentro, solamente que creo que nos da miedo encontrarlo y expresarlo, por temor a ser criticados o decepcionados.

De modo que, para este "Año Nuevo" que comienza (los Unicornios se esperan siempre al Año Nuevo Oriental: hay que cazar a "los dragones", jejeje) les deseo, de todo corazón, que encuentren al niño o niña que tienen encerrado dentro de ustedes, para el que cada día era un reto y una alegría. Para los que no había obstáculo que no se pudiera vencer, con un poco o mucho de imaginación, decisión y fe. Pero fe en ustedes mismos. Una combinación "infantil", sí, pero que los Antiguos, sus y mis Ancestros, llamaban de otro modo. Cuando veían a alguien así, con gesto adusto, pero con una gran sonrisa que se dibujaba lentamente en sus rostros, decían:


"Sí, esa criatura tiene ESPÍRITU...!"

Entonces, que el Espíritu en Nosotros los guíe en un Desafiante Año Nuevo de retadora "crisis", les desea, con un gran, pero GRAN Abrazo...

el Orgulloso (de todos ustedes!) Unicornio... ¡Que empiezen teniendo un Luminoso Día, Dondequiera que Estén!!!

sábado 20 de diciembre de 2008

Capítulo Primero: La Navidad que detuvo una Guerra, Ypres, Bélgica, 1914.

Queridos lectores y amigos del ciberespacio:

Estamos en 1914 y el año comenzaba prometedor para una Europa en su apogeo cultural, material y político. Desde fines del siglo pasado, el XIX, las grandes potencias europeas habían mantenido la paz a pesar de crisis políticas diversas. Sin embargo, existía la semilla de una confrontación dadas las condiciones histórico-políticas de la región.

Como se sabe, cuando el archiduque y heredero del Imperio Austro-Húngaro, Francisco Fernando y su esposa sufren un atentado mortal en Sarajevo en junio de 1914, la tardanza en la reacción de Austria, convierte una crisis local en una crisis política europea, y se sale de control, dando origen a la "Gran Guerra".

Curiosamente, al principio esto provoca una euforia patriótica y nacionalista sin precedentes. Algo que al final de la guerra se convertiría en una decepción que arrastró al mundo a consecuencias impredecibles, desde el ascenso de un gobierno socialista y el voto femenino, hasta la caída de grandes imperios europeos y un nuevo orden mundial, donde los Estados Unidos se convertirían en la nueva potencia mundial. El Mundo ya no volvería a ser el mismo...

Sin embargo, esta "Gran Guerra" también es recordada por haber dado origen a un hecho sin precedentes en la historia. Los registros históricos relatan que este breve paréntesis de Hermandad y Humanidad enmedio de una de las confrontaciones bélicas más sangrientas y terribles de nuestros tiempos se inició en Ypres, en Bélgica, en el frente occidental.


Los historiadores le han llamado: "La Tregua de la Navidad"...

En la víspera de Nochebuena de 1914, informes de inteligencia militar aseguraban que, aprovechando la proximidad de dicha festividad de paz y amor, los alemanes (que eran descritos como unos "monstruos" por la propaganda británica) atacarían a gran escala aprovechando el sentimiento en la mismísima Nochebuena. Al ver esto, del lado alemán también se prepararon para una posible ofensiva "traicionera" durante una fecha tan especialmente señalada.

Así, los soldados británicos apostados en la llamada "Tierra de Nadie" (zona fortificada de trincheras y armamento entre los frentes) en Ypres, Bélgica, fueron obligados a mantenerse alertas y vigilantes, sin otorgar permisos (mas que a los altos oficiales, como se imaginarán) y soportando la soledad, el frío, la tensión y el miedo, en vísperas de Navidad... del mismo modo que los teutones.

Permítanme introducirlos al ambiente: la mayoría de estos combatientes eran jóvenes imbuidos de fervor patriótico, que pensaban (como la mayor parte de los europeos) que su bando llegaría a una rápida victoria, por ser los "buenos" y por tanto, tener el favor de Dios. Después de meses de estancamiento, llegaron a la deprimente y terrible "guerra de trincheras", una confrontación donde se peleaba en frentes de kilómetros extensos de zanjas, sin un avance real, y donde un descuido como asomar un poco de más la cabeza implicaba morir a manos de algún francotirador enemigo. Cuando en momentos "apropiados" se escuchaba el temido silbato de un oficial, había que salir de las trincheras para atacar las posisiones enemigas, ganar unos metros, y perderlos luego en la retirada, cuando eran salvajemente bombardeados por la artillería enemiga y el consiguiente contraataque... y así para ambos bandos. No había allí ninguna Gloria, ni Honor, ni nada de lo que les habían dicho antes de reclutarse. Sólo Horror y Desesperación (¿alguien sabe de una guerra que no los tenga?).

Entonces, volvamos a esa fría y estresante Nochebuena de 1914. Cuando los nerviosos y cansados vigías británicos observaron movimiento y luces en el lado alemán, dieron la voz de alerta y se prepararon para lo peor.

Y aquí comienza la Leyenda:

Los sobrevivientes de ese hecho contaban que los soldados alemanes colocaron arbolitos de Navidad que les habían enviados por orden del Káiser, con raciones extra de alimentos y licores, sobre el borde de sus trincheras. Otros relataron que comenzaron a escucharse villancicos en el lado de los teutones, y después la respuesta cantada desde el otro bando, intercambiando canciones como antes se intercambiaban balas y morteros...



Este es un fragmento de la galardonada película "Joyeux Noël" ("Noche de Paz"), donde se hace una reseña de los sucesos que desencadenaron aquélla legendaria "Tregua de Navidad" de la Nochebuena de 1914, en Ypres, Bélgica.
[La versión equivalente en español se puede ver en http://mx.youtube.com/watch?v=o__bJZVk49U&feature=related ].

...hasta que en ese inesperado y casi irreal clima de confraternidad, algunos soldados germanos comenzaron a salir desarmados de sus trincheras, mientras los soldados franceses y británicos (ingleses, escoceses, galeses) los miraban asombrados, hasta que también se decidieron a salir, para después compartir chocolate, tabaco, pan y licor.
Posteriormente, harían el intercambio de objetos personales: fotografías, recuerdos, incluso los que no tenían nada que dar se arrancaban los botones de la casaca para entregarlos a sus nuevos "conocidos": con los que hacía unas horas se estaban matando.

Luego, cada bando pudo recoger a sus muertos y darles una digna sepultura (como se aprecia en el 2do. video). Imagínense una de estas escenas: alemanes enterrando a sus amigos y hermanos, recibiendo la bendición de un capellán inglés, al acorde de una marcha de honor interpretada por gaiteros escoceses y ayudando a sepultarlos por manos francesas. Al final, se celebraron ceremonias religiosas conjuntas y cuenta la leyenda (y algunos testigos, como Hubbert "Bertie" Felstead, fallecido en el 2001 a los 106 años!) que se celebraron partidos de fútbol entre uno y otro bando, donde ganaron los alemanes (desde entonces, caramba!!) por 3-2 y 2-1, aunque según Felstead, "éramos más de 100 soldados, como 50 por bando, pateando una especie de pelota y al final ya nadie contaba los goles!!".

Esta tregua comenzó a extenderse por todo el frente, hasta que inevitablemente los mandos superiores se dieron cuenta de lo que pasaba. Hubo castigos y represalias diversas en contra de los principales "instigadores" de esta Tregua: la mayoría fueron enviados a posiciones más ofensivas. Algunos franceses fueron pasados por las armas, como escarmiento. Los alemanes fueron enviados al terrible frente oriental, contra los rusos. Y desde entonces, cada víspera de Navidad se realizaban terribles bombardeos sobre el frente para evitar que se "relajara la combatibidad de los soldados" (??!!).



Los comandantes de cada bando ocultaron estos hechos. Las fotografías y cartas donde se evidenciaba este legendario hecho, fueron confiscadas y destruidas. Sin embargo, una mínima parte logró pasar la censura, y los sobrevivientes de este hecho llevaron la Leyenda de La Tregua de Nochebuena a sus familias, como Alfred Anderson, un escocés fallecido en noviembre de 2005, a los 109 años!! Fue el último sobreviviente aliado testigo de este increíble suceso. Y a pesar de todo, ahora sabemos de esta historia que pareciera argumento de película, pero que, para Honor y Gloria de la especie humana, realmente ocurrió.

Y de hecho, se convirtió en una referencia recurrente, como en la película de donde se toman los fragmentos que ilustran este post: "Joyeux Noel", 2005. (En particular, me gusta por las interpretaciones de nuestro conocido, tenor mexicano Rolando Villazón, que dobla a uno de los actores principales de la película). También la película "Oh,What a Lovely War!" (1969), de Sir Richard Attenborough (del que recordarán la superproducción "A Bridge Too Far", 1977, con Liv Ullmann, Sean Connery, Michael Caine, Robert Redford, etc.) y el video de Paul McCartney "Pipes of Peace" (1983) hicieron referencia a este extraordinario hecho.


Quizá nosotros, aunque en tiempos de crisis, no podamos imaginar lo que significa sentir la solidaridad y la hermandad humanas, como se debe sentir en situaciones de verdad límites. Tal vez nos quejamos con justa razón de vivir un tiempo con dificultades. Pero no olvidemos a los obreros, campesinos, artesanos y estudiantes que con cierto equivocado idealismo y engañados por ideas falsas de Honor, Patria y Gloria, sacrificaron sus vidas en vano, hasta que en una fecha como estas, descubrieron que ante todo y después de todo, Todos Nosotros Somos Hermanos. Y que podemos contar con quien menos esperaríamos, solamente dándonos la oportunidad de conocernos... y compartir nuestro afecto y amistad.

¿Demasiado idealista? Quizás sí. Pero a veces hay que apostar Todo a nuestros Antiguos Principios. Porque si eso no vale la pena, entonces, ¿¡qué diablos hacemos aquí!?

Esperando que estas épocas los llenen de la Confraternidad y Esperanza que acompañó a los soldados de Ypres, en esa Navidad de 1914, y con el primero de muchos abrazos afectuosos y con enorme cariño, se despide por ahora,

El Idealista (se nota?) Unicornio...

P.D. Espero no haberlos aburrido, pero tenía que contarles todos los antecedentes. Si gustan, los espero en la próxima entrega, en otra Navidad inolvidable para muchos marinos y soldados: Capítulo Segundo: La Navidad que pudo cambiar la Guerra: Alejandría, 1941.

martes 16 de diciembre de 2008

Presentación: Cuentos para una "Navidad en crisis"

Hola, queridos camaradas de la Red.

Estamos ya a principios de Diciembre, en los inicios de lo que se conoce en México como "Marathon Guadalupe-Reyes", haciendo referencia al periodo que va desde el 12 de Diciembre, Día de la Virgen de Guadalupe, hasta el Día de los Santos Reyes, el 6 de Enero. Estas fechas, como a muchos niños, me daban mucha ilusión... excepto por un pequeño detalle.

Recuerdo a mi Tía Nena, que para darnos ejemplos de comportamiento, nos relataba cruentas historias de niños desobedientes o rebeldes, a los cuales les pasaban cosas que... bueno, con decirles que las maldades de Freddie "Navajas" Kruger y Jason "Viernes 13", en conjunto, no se comparaban a lo que les pasaba a los personajes de los cuentos de la Tía Nena, jejeje. Se supone que estas historias tenían fines "educativos", pero la verdad, eran traumatizantes.


Ahora, un siglo después, quise retomar esa tradición para relatar historias fuera de lo común, pero ahora intentando distraer, inspirar si se podía o por lo menos hacer pensar un poco a los infantiles escuchas de mi región. El problema es que ahora ocurrió el efecto contrario: l@s niñ@s y adolescentes me preguntaron si esos cuentos navideños tenían sentido en nuestro mundo moderno, con tantas guerras, actos de violencia y de maldad, y entre noticias de tragedias y desesperanza. ¿Para qué creer en la historia de San Nicolás de Bari (luego evolucionado a Santa Claus en muchos lugares), los Reyes Magos o las "Florecillas" de San Francisco de Asís, si esas situaciones, personas y, sobre todo, VALORES, sólo son ecos de un pasado legendario, pero ya extinto? (Lo que preguntan los chamacos de hoy, vive Dios!!).



Y ahí fue donde ocurrió. Como sabrán, los miembros de la Cofradía de los Unicornios ha pasado por muchos de los peores lugares de esta Tierra (y si no lo sabían, bueno, ya solté el chisme): lugares en guerra hasta desastres naturales (y otros no tanto) en diversos sitios (Nicaragua, México, Perú, etc.) y misiones tipo "Médicos Sin Fronteras". Y en muchos de estos sitios, donde la Oscuridad campea, siempre hemos visto brillar un tenue Rayo de Luz, que generalmente se convierte en un faro que guía a lo mejor de las personas hacia el exterior, aun cuando no supieran que fueran capaces de hacer esas hazañas o milagros... como quieran llamarles.


Estas historias no tratan de ser melosas. De hecho, algunas pueden ser traumatizantes. Pero de todas ellas podemos extraer una lapidaria conclusión: desgraciadamente (pero también afortunadamente) el Ser Humano saca lo Mejor de Sí Mismo... cuando las Cosas Ya no Pueden Estar Peor...!


Curiosamente, l@s jovencit@s que escucharon estos "cuentos" quedaban con mejor semblante y más motivados que los que escuchaban los clásicos cuentos navideños de amor y esperanza. Quizás porque ahora sabían que, aún en las peores situaciones que hemos enfrentado (y sin mencionar el Pleistoceno, jejeje), cuando todo parece ir empeorando, es cuando nos hemos probado a nosotros mismos que, sí, valemos la pena, después de todo... y que podemos superar estas "crisis"... UNA VEZ MÁS.


Entonces, los Caballitos con Cuerno invitan el café de olla y comenzaremos a relatar los...









"Cuentos de Navidad para Tiempos de Crisis".

Iremos desde las "Navidades Pasadas" hasta la "Navidad Futura", pasando por la "Presente" (y que nos perdone tomar prestada "ligeramente" la idea nuestro buen Carlitos. Nomás por un ratito. Gracias, Mr. Dickens). Espero no aburrirlos demasiado, y que me acompañen en el viaje, como lo hicieron l@s chav@s que inspiraron estos relatos.

Nada más consigo descifrar cómo carambas subir un video a estos escritos (llevo 5 días intentándolo... si será "borrico" y no "caballito" con cuerno el tal Unicornio... Auxilio!!!), y si no, les pongo la liga a YouTube, con tal de no retrasar más esta "plática".

Así, el siguiente "post" tratará sobre...

"La Navidad que Pudo Detener Una Guerra: Ypres, Bélgica, 1914".

Y si desean acompañarme frente a la fogata del campamento, con un legendario café de olla y los tamalitos de picadillo del Norte (pero de Veracruz, pues'n), los espero pasado mañana, para compartir una crónica más del


Ignorante Borriquito ("Con mi burrito sabanero vamos todos a Belén...") con Cuerno.

P.D. Después... ¿podría pedir ayuda este desinformado Uniborriquito para "subir" videos al tal "Blogger"? ¡Caramba, qué pena!

jueves 20 de noviembre de 2008

No estaba muerto... ni andaba de parranda.

Estimados camaradas de la Red:

De alguna manera tendré que olvid..., no, perdón, es que estaba escuchando a Luis Eduardo Auté, y su inefable canción "De alguna manera". Decía, de alguna manera tenía que volver a escribirles, aunque no haya sido muy considerado al abandonar involuntariamente este sitio tanto tiempo. Ahora, ya sorprendentemente dado de alta y ante el editor de "Blogger", les saludo y...

me siento ante la pantalla de una "Netbook" y no sé qué escribirles...

Bueno, en honor a la verdad, NO VEO de qué escribirles (¡literalmente!). Les comento lo de la "Netbook": son como "mininotebooks", y estas pequeñas maravillas comercializadas por Asus, Acer, Toshiba y HP tienen una pantallita LCD TFT de 8.9 pulgadas (en diagonal, but of course!!) y sorprendentemente brillante, con resolución de 1024 x 600 pixeles... pero se imaginarán que a mi avanzadísima edad puede que confunda los diminutos caracteres en esa pantalla (y no me puedo acercar mucho, so pena de perforar la misma con el ínclito cuerno espiralado de la frente, jojojo).

Existen versiones cargadas con el sistema operativo Linux y memoria RAM de 512 KBytes, con almacenamiento de memoria flash de 8 GBytes, aunque yo recomiendo encarecidamente la versión con Windows XP Home con Service Pack 3, memoria RAM de 1 GB y ¡Disco Duro de 120 GB! Ambas versiones tienen como "cerebro" el procesador Intel Atom N270 a 1.6 GigaHertz, con Caché L2 de 512 KB, de 533 MHz FSB. Tiene red inalámbrica WiFi 802.11 b/g y 3 puertos USB 2.0 con multilector de tarjetas de memoria (SD, MMC, MS y MS Pro de Sony), con hasta 8 GB de capacidad. Y lo mejor es que funciona de maravilla, aunque algunas, sobre todo de la marca Acer, pueden tener problemas de fábrica.

En fin, sigo sin saber de qué hablarles. Después de una temporada absolutamente variable, donde tuve que estar en rehabilitación y donde parecía que estaba en Irak (muchas bajas entre amigos y compañeros de trabajo), como que me costaba regresar a este espacio. Finalmente, a pesar de la eventual "depre", decidimos volver cuanto antes a saludarles, antes de los festejos de fin de año, para ver a cuántas "posadas" y "pre-posadas" y fiestas decembrinas podemos ser invitados, jejeje. (O sea, el Caballo con Cuerno no es tan idealista, sino puede ser bastante "gorrón" también, ¿no? ¡Oh, decepción unicorniana!).

[Nota del U: "gorrón", en dialecto mexicanizado, significa... pues eso, GORRÓN. Para los queridos lectores de otros lares hispanoamericanos, creo que significa algo así como "aprovechado", "chupón", "gorrista", "parásito", "pegoste" o "pegote", "sablista" o "sableador", "vividor", "caradura", "mogrollo", "descarado" (bueno, por fin, tiene la "cara dura" o "no la tiene por estar des-carado"... OK, ok, fue un mal chiste)... etc., etc.]

Muchas gracias por los correos y mensajes. Realmente, extrañé escribirles, pero a veces uno tiene que atender a las indicaciones médicas (sobre todo cuando lo acaban de dejar rayado con tantas incisiones correctivas, así que el Caballito con Cuerno ahora será la "Cebra con Cuerno"... mientras cicatriza, naturalmente).

¿Les relaté ya acerca de las intervenciones con láser? Es una tecnología que se hace cada vez más sofisticada, al grado de que algunas operaciones ya serían impensables si no se realizaran con láser... y esto también ayudó una barbaridad al Ex-Cuaco con Cuerno. Pero eso no es todo.

Hace ya algunos ayeres, un grupo de investigación al que pertenecíamos estaba sobre la idea de hacer "resonar" las membranas de cierto tipo de células (por ejemplo, células tumorales), de modo que al hacerlas vibrar en su modo característico, por medio de ondas sonoras, se provocara su "rompimiento", del mismo modo en que una soprano puede quebrar una copa de cristal en ciertas condiciones, mediante las vibraciones de su voz.

¿Alguien de ustedes gusta de la guitarra? ¿Han afinado sus cuerdas "de oído" (¡¡las de la guitarra, no las de ustedes!!), tocando la cuerda vecina anterior y tensando la siguiente cuerda hasta que, al tocar la primera, la segunda suene igual, y VIBRE sin tocarla físicamente? Bueno, ese es el tipo de resonancia al que nos referimos, cuando coinciden ondas semejantes en Frecuencia.

Bueno, pues ESA era la idea. El problema es que no podíamos alcanzar las "frecuencias" adecuadas con ondas sonoras (ultra- o infra- sonido, vamos), para alcanzar la frecuencia "natural" adecuada para hacer vibrar las membranas de dichas células. Y por falta de presupuesto, abandonamos temporalmente la idea, desperdigándonos por el ancho mundo...

... hasta ahora, que vemos con creciente interés los experimentos de los investigadores Kong-Thon Tsen y Shaw-Wei Tsen (sí, adivinaron: padre e hijo), en Arizona State y John Hopkins University, desde 2006 y hasta la fecha. Estos muchachones, por medio de un láser USP (ultra-short pulse), que NO genera tanto calor, efectúan el proceso de "resonancia forzada" haciendo vibrar la susodicha membrana hasta "romperla". La ventaja de hacerlo con un láser, con mayores frecuencias, es que se les "pasó la mano", jejeje. Ya no se trata de células tumorales, sino de frecuencias que harían vibrar las "membranas" de ¡los virus! (que en este caso se conoce como "cápside") y esto, con energías lo suficientemente bajas como para no dañar las vitales células T defensoras en la sangre.


De modo que ahora, aproximadamente en marzo de este año, experimentos preliminares llevados a cabo por estos investigadores demostraron que en efecto, pudieron destruir el virus de la inmunodeficiencia humana (HIV o VIH para los cuates bilingües) en tubos de ensayo. Obviamente, la idea es canalizar el fluido sanguíneo FUERA del paciente, como en una diálisis, aplicar el láser para neutralizar el o los virus (también funciona con el de la hepatitis, por cierto), y regresar la sangre libre del VIH de vuelta al cuerpo, sin afectar a los demás hematocitos en general.

Esperamos con ansia que publiquen los resultados, para someterlos al escrutinio de la comunidad científica. Pero si todo marchara sobre ruedas, imagínense el potencial para eliminar algunos de los virus más dañinos para la especie humana, sin prácticamente efectos colaterales dañinos, como ocurre con los actuales "cocteles" de medicamentos contra el sida, por ejemplo.

(Caray, y a mí que me decían que estudiar ópera no me dejaría nada bueno. Canijos familiares, miren de lo que me perdí, aparte de no haber llegado a cortejar a Sarah Brightman o de cotorrear con los Tres Tenores. Niños y niñas: no siempre le hagan caso al Club de los Tíos Metiches, S.A. de C.V., jejeje).

Mil disculpas. Como les decía, no se me ocurrió hoy nada que contarles. Otro día les relato historias acerca de algunas de las Navidades más significativas que he presenciado. Pero por lo menos, quise pasar a saludarlos en este día, 20 de Noviembre del Año de Gracia del Señor de 2008.

A todos los gentiles (y pacientes) lectores de este "ático informativo" (y ojalá en ciertos casos, FORMATIVO) en la Red, les dejo un abrazo y mi deseo que pasen (but of course!!) un Luminoso Día (con frío o con calor), dondequiera que estén!!

Divagantemente, se despide,

el diseminado Caballo-Cebra con Cuerno...